En el 2006 decidimos iniciar ésta aventura, invirtiendo en un viñedo en Francia. La premisa fue Identificar un lugar donde la expresión vitivinícola tuviera una riqueza que permitiera la interpretación contextual de la uva y su entorno, supeditando el conocimiento al sitio. A parir de ahí, tratamos de aprovechar “él  sitio” con sus particularidades vitivinícolas y sus uvas expresivas.  Aplicando, una  enología dinámica, receptiva, pero sobretodo interpretativa del momento actual. “Hacer vino nuevo” en sitios tradicionales.

En La Borde Vieille encontramos un alto número de parcelas que ofrecen una amplia dinámica interpretativa, basada en la observación, el respeto y la repetición. Buscamos refrescar, proponer, evolucionar. Nuestro quehacer simboliza el carácter moderno del ser humano integral; vulnerables, simples. Importante eslabón de la biodiversidad. Una enología de lectura, subrayada en el herramental moderno y apoyada en el escenario inspirador.